AutorRamón Goy de Silva
TítuloJudith. Poema épico
Fecha1910
SoporteRevista
Descripción CortaPublicado en Prometeo. Revista social y literaria nº 24, pp. 952-967.
SujetoJudit
Descripción LargaLa obra se inicia cuando Judit ya está en el campamento asirio. El comienzo tiene lugar en la antesala del banquete. Es un diálogo entre la criada de Judit y un eunuco de Holofernes. A través de la conversación se presentan las características de los dos protagonistas de la historia. En el banquete, un soldado ebrio, atraído por su belleza, pretende abrazar a Judit. Airado, Holofernes lo hiere de gravedad y decreta su muerte. Consciente de que se acerca el momento decisivo, Judit se encomienda a Dios y le pide ayuda. Holofernes se queda a solas con Judit. Desea consumar su amor y, para que acceda, le hace distintos ofrecimientos: esclavas, más tarde, guerreros y gloria y, finalmente, le propone convertirla en diosa y ser adorada. Sin embargo, Judit permanece indiferente. Cuando Holofernes le pregunta qué quiere, ella le pide que levante el asedio de Betulia y libere a su pueblo. El general lo interpreta como una traición, desata su ira y está a punto de castigarla de un modo terrible, pero ella es capaz de conjurar el peligro diciéndole que lo ha dicho para ponerlo a prueba. Reconciliados y a punto de acudir al lecho, reparan en las manchas de sangre del soldado muerto. Unas están en el vestido de Judit, otras en las manos y el alfanje de Holofernes. Judit se retira para cambiarse de ropa. Holofernes experimenta un creciente desfallecimiento, ve a través de una especie de bruma, anda con torpeza y siente opresión en la garganta. Finalmente cae desmayado al suelo. Cuando Judit vuelve, siente dudas, pero desaparece en el interior de la estancia vecina. Regresa vacilante y agobiada por la misión cumplida, llevando en una mano el alfanje y en la otra, la cabeza de Holofernes. Un rostro que sonríe lascivamente y cuyos ojos entornados muestran una mirada voluptuosa.